miércoles, 30 de agosto de 2017

Las luces me acompañan

Las luces me acompañan 
los vientos que amenazan
mi astucia, mi sabiduría
de encontrarse en la 
estación que me ve descalzo
por tus pasos

Anhelando que me enseñes,
adorando que me escuches,
y que intentes una vez
soñarme de casualidad,
como orilla a mis 
pasos

Las luces me acompañan,
y si fuera tu mirada 
la que me aborda,
hasta la montaña alcanzaría,
en mis brazos tan puro
el deseo

Como cuento que arrulla 
mi risa,
mi noche, mi caricia,
y si la prisa no me inquieta,
es por quererte
como lluvia serena

Como faro de puerto,
y cielo de madrugada,
y suelo que se ama,
y si por mi fuera amarte,
anclaría mi corazón 
en tu vida.

                                          Carlos Villalobos E.





sábado, 26 de agosto de 2017

Escenario

Quería solo saber que pasaría estar de pie en ti. Y recitar alguna melancolía, o algún verso que no permití que escapara de mi cabeza.
Como cualquier mañana entre los pasos y el miedo. Me lo imagino, y el acelerado corazón de media noche en vela.
Hoy no fue necesidad, pero me imagine de pie contigo, en mi mente te conozco. Pero tú no a mí.
Ni la atención del público por escuchar la voz del que declama el poema entre sus manos. Ni el temblor de la cadencia, si acaso sube o esta fuera del intervalo.
Como la emoción de estar aquí. Con los ojos cerrados sonreír, entre el silencio de la audiencia, y el ruido.
Y el amor de vivir, mostrándose por decir, o murmurando los versos que los oídos abrazan. Y tocan sus sentimientos, como pluma suave contra la pared.
Como he dicho, me atacarían los miedos de estar de pie en ti. Como cantautor por primera vez con su guitarra. Junto al micrófono y el telón.
En lo que resta menos de un segundo, decidir ser uno mismo con el silencio, el público y la trampa de la timidez.
Y los ejercicios de respiración, entonando las vocales para relajar el cuerpo 
Porque escribir no es lo mismo que recitar. Escribir es estar detrás del telón. Y recitar es estar adelante del telón. 
Son dos cosas distintas, magnificas de admirar y respetar. Como a ti, escenario.
                            

                                  Carlos Villalobos E.



















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lunes, 21 de agosto de 2017

Cuando Llueve

Cuando llueve,
hasta la imaginación siente
el frió,
hasta el destino 
es oportuno,
por lo que decides
ser uno con el tiempo,
y el viento lleva cada lagrima
hasta lo profundo,
sumergiéndose en el pergamino,
la pluma, la madrugada,
y los sentidos.

Cuando llueve,
no cesa el calor,
ni las palabras,
y el ardor del sentimiento,
por cada mundo 
y un cielo,
cada persona y su deseo,
cada te quiero, y un te amo,
recitando la inspiración
que deja todo en su lugar,
como si fuera el ultimo 
instante, y el ultimo respiro

Cuando llueve,
se que tomas cada gota
de mi pensamiento,
y como mi suspiro
sabes que lleva tus pasos,
dejas la puerta de costado
al reloj, para que mida el tiempo
de mi llegada, hacia el calor
de tus manos, 
y mi cabeza en tu almohada,
cuando llueve
cuando llueve.

                                            Carlos Villalobos E.














          

miércoles, 16 de agosto de 2017

Sobriedad

Si parecía que fuera una locura,
la que amanecía al costado del tiempo,
sin querer describí las maneras de 
viajar sin miedo.

En una ola de mar,
lejos de casa transitar, 
y descubrir lo que sentí,
y lo escribo y lo llevo conmigo

Y siempre digo que el amor
es real, y que nada va a cambiar,
y que siempre seras tu,
y nadie mas, la que me ayuda a volar.

Y tan lejos, muy lejos,
para ver tantos versos,
y tantos faros, 
y tantas luces.

Porque iluminas mi camino,
aquella sombra que llaman destino,
porque se que vienes conmigo,
porque se que sigues conmigo.

Como el sol a la ola de la luna,
y la casualidad a la ola del tal vez,
y la debilidad a la hora de saber,
y la conformidad a la hora de entender.

Que sentirte puedo,
y no tocarte,
y no abrazarte,
y no besrate

Que esta es mi sobriedad
en tu ausencia,
llena de nostalgia,
y llena de melancolía,

Llevo tu mirada,
y tu espera en cada esquina
por mi ausencia,
y tu regazo a mi regreso.

                                               Carlos Villalobos E.
















viernes, 11 de agosto de 2017

Querida y Compañera

Querida y compañera,
¿Recuerdas cuando te hable del paisaje?
Y que fui el que lo escribió en tu alfombra,
y que fui el que puso el sentimiento aquella hora.

Querida y compañera,
¿Recuerdas aquellas noches que amanecí?
Y que recibí en mis manos la historia,
y que blanca eres como pintura esperando el dibujo.

Querida y compañera,
¿Recuerdas que es un lujo enfocar en ti la mirada?
Y que descubriste en mi, soledad,
y que me diste la propia libertad.

Querida y compañera,
¿Recuerdas que me perdí?
Y que volví a saber de ti,
y que volví al camino sobre ti.

Querida y compañera,
¿Recuerdas la gaveta frente a la puerta?
Y que reposaste allí,
y que me esperaste así. 

Querida y compañera,
con signos, o sin ellos,
sigues siendo blanca y hermosa,
esperando tantas cosas.

Querida y compañera,
acariciarte puedo,
abrazarte no,
podría estropearte el color.

Querida y compañera,
¿Recuerdas mi primer verso?
El que fue como nacimiento
en un jardín, donde crece amor y dueños.

Querida y compañera,
todos somos poetas,
y te amamos, como el mar
a la tarde, y las aves al cielo


Querida y compañera,
escribo sobre ti,
querida y compañera.....


                                                 Carlos Villalobos E.










martes, 8 de agosto de 2017

Una Noche Como Esta

Una noche como esta
le doy un cuento a la luna,
que derrame fantasía
en tu mañana

El poema de un atardecer,
ligero de un amanecer,
detrás de las montañas,
recostándose en el sol

Entre las alas del soñar,
iremos a caminar por este
sueño tan bonito,
tan infinito

Como sumando a la distancia,
la melancolía de sentir,
aquella suave caricia
dividida entre el cuarto menguante

Tan exacto, como primavera
de flores,
como primavera de olores,
como siempre fue, azul...

                                                   Carlos Villalobos E.








jueves, 3 de agosto de 2017

Amanecer

Con lo que sabe el amanecer,
escribiendo cartas 
con tu nombre,
un verso volando,
estrellado en tu rostro.
amaneciendo vivo,
soñando,
buscando consuelo,
para regalarte el miedo
que brota del poeta.

Con lo que sabe el amanecer,
escribió de madrugada,
que mi alma es su verso
para ella en su
alma,
amaneciendo que sabe,
que fui desierto de palabras,
invierno lejos en mis palabras,
verano que aparta,
y amanecí entre las hojas.

Amanecer que sabes
que fui poeta,
tu verso de madrugada,
estrellado en su rostro,
y en tus hojas......

Mi alma.

                                                  Carlos Villalobos E.